Al pensar en este tema, me viene a la cabeza una canción de la Oreja de Van Gogh que dice: “Si fuera más guapa y un poco más lista, si fuera más especial, si fuera de revista, tendría el valor….”
Para vivir en paz hacen falta dos cosas: la aceptación de uno mismo y de sus circunstancias, así como, vivir en el presente.
En primer lugar, hace falta aceptarse a uno mismo tal y como es. Aceptar las virtudes y los defectos porque, a pesar de todo, uno vale, no por lo que tiene o por lo que es capaz de hacer sino por quién es. Cada persona es única e irrepetible y por eso lo que tiene que aportar al mundo es único e irrepetible. Por eso, no tenemos que perder la paz pensando que no valemos, que no damos la talla, que nunca llegaré a ser lo que se espera de mí…No. Uno tiene que ser quién es y poco a poco ir desarrollándose como persona, ir creciendo, para llegar a ser quien verdaderamente es. Y, aquí, entran en juego las circunstancias puesto que la gente que nos rodea, familia, amistades, la educación, situaciones, etc. nos van configurando como persona. También se puede decir que no hay circunstancias mejores o peores sino las que cada uno tiene para realizarse y ayudar a los demás en esta tarea.
En segundo lugar, es necesario vivir en el momento presente. Tenemos que aprender a vivir. En ocasiones, sucede que esperamos a que la situación mejore, a que estemos menos agobiados, a que tengamos medios, etc. Para hacer las cosas o empezar proyectos. No. No hay que esperar al mañana, hoy y ahora. El vivir en el momento presente también hace referencia a los problemas. A medida que uno va creciendo, se va dando cuenta de que en la vida hay problemas. Sin embargo, la solución no está en esperar a que no haya problemas sino enfrentarse a ellos. Uno vive en paz cuando asume que vida solo hay una y que hay que aprender a vivirla disfrutando. Esto no quiere decir vivir evitando lo que nos cuesta o dejándonos llevar por los problemas, sino afrontándolo como una oportunidad para crecer. Al mismo tiempo, hay que saber estar por encima de los problemas y disfrutar de las pequeñas cosas de la vida como es un rato con unas amigas, una comida familiar, una excursión….
En definitiva, uno vive en paz cuando es dueño de sí mismo y no se deja llevar por el ritmo de la vida. Cuando uno sabe quién es y quién quiere llegar a ser. Y el medio para llegar a ser quién verdaderamente es, es vivir una vida en paz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario